miércoles, 10 de agosto de 2011

jueves, 28 de julio de 2011

Imitar a Dios creador

El Beato Santiago Alberioe, fundador de la Familia Paulina era, desde luego, un gran pensador y un teólogo inspirado; de alguna manera nos ha hecho entender a sus hijos e hijas el valor de la vida, regalo de Dios, partiendo del hecho de que tenemos la vida para ponerla al servicio de los demás, siempre con miras, no a recibir algo a cambio, sino de poseer los bienes eternos, como máxima recompensa. 

Lo que presentamos aquí es un estracto de libros, cartas y opúsculos del Beato Santiago Alberione, fundador de la Familia Paulina (Los libros: Ut Perfectus sit Homo Dei-Simb.:UPS; Carissimi in San Paolo-Simb.:CISP son una pequeña prueba de sus acertados escritos).

"El hombre es siempre un discípulo de Dios y Dios mismo es el gran maestro del hombre por medio de sus obras 'ad extra': la creación..., la historia humana..., el don de la razón..., la revelación..., la acción continua del Espíritu Santo en la Iglesia" (UPS II, 194)

"¡Dios es vida! No mates el cuerpo... Ni disminuyas por imprudencia o descuido tus energías y tus valores. Trata más bien de desarrollarlos en ti con los métodos de una buena pedagogía. 

Desarrolla tu arte, mejora en tu oficio, amplía tu ámbito de actuación, así como tus conocimientos, por ti y por la sociedad. Desarrolla tu personalidad, atendiendo a la verdad, y no a las apariencias. La obra que laboriosamente se incremente es imitación de Dios y acercamiento a Él, que es 'acto' purísimo... "Imitad a Dios como hijos queridos"(Ef 5, 1)"(CISP 756).

lunes, 14 de marzo de 2011

Imperialismo cultural en España 1a parte

El imperialismo cultural en la sociedad española

Por: Mario Herrera, SSP

Una de las asignaturas pendientes en los derechos humanos, la cual está mencionada, pero poco cumplida, es la que habla del respeto a la cultura de los pueblos existentes en el mundo. Cada raza, pueblo y nación, tiene características concretas que la definen, muchas veces, esa cultura tiende a adoptar actitudes venidas de fuera, esto es quizá, una forma sutil de un nuevo colonialismo, instalado no con guerra e invasión militar, sino con estilos de vida, de pensar y de actuar, propios del mundo occidental.

En los derechos humanos, se encuentra un apartado llamado “derechos de tercera generación”, éstos tienen como objeto principal los pueblos. Dentro de ellos se encuentra definido el derecho a un medio ambiente sano; el derecho a la paz; derecho a la autodeterminación y el derecho a la identidad cultural; este último es el que queremos tratar. La promulgación de los derechos humanos lo describe así: “los miembros de la minoría tienen derecho a que la mayoría no les imponga la asimilación o un conformismo social, lingüístico o religioso en el seno del Estado-Nación”. Está claro que los pueblos dominados por una ideología extranjera, no son una minoría, sino la inmensa mayoría.

De acuerdo con Moragas, teórico de la comunicación de masas, “La dominación, en la era actual, ya es imposible con el único recurso de la dominación militar, es necesaria la dominación semántica de los mass media”. El autor continúa argumentando que: “El cine, la televisión o la creación de los grandes mitos mundiales de la sociedad de consumo, aparecen en la conciencia colectiva de los pueblos no tanto como imposiciones o sistemas exportados, sino como sistemas asimilados a la red cultural autóctona”.

Cuando un latinoamericano llega a España, se echa de ver enseguida, al menos, así lo nota cualquier español. La forma de percibirlo es, además de las facciones físicas y el acento que tiene al hablar, el tipo de palabras que usa para expresarse, anglicismos combinados con castellano. Frases y palabras a las que “la cultura española no está acostumbrada”. Más de una vez he escuchado expresiones como esta: “Vosotros estáis muy yanquinizados”, pues, el latino, en general, suele manifestar su acuerdo con un: ok! (okey), al modo americano y no usa un ¡vale! al estilo español.

Lo mismo sucede con las palabras inglesas que se han instalado a nivel mundial por el uso del “ordenador”, ¿por qué entrecomilleo esta palabra? España es el único país de habla hispana que usa este término para referirse a la palabra inglesa, computer, América Latina ha optado por pequeñas variantes de la palabra inglesa, tales como: “computadora”, como en el caso de México, gran parte de Centroamérica, Argentina, Chile, Uruguay; en Colombia y Ecuador es más común oírlo en masculino, “computador”.

Software, Hardware; redes inalámbricas como wifi, wireles, programas y paquetes de Software como Office, Adobe; por ejemplo, son pronunciadas como se encuentran escritas en castellano. Una regla elemental en el idioma inglés es que las palabras pocas veces se pronuncian como están escritas, es más, las letras de muchas ni siquiera se pronuncian, pero deben ir colocadas para evitar faltas de ortografía o confusiones con otros conceptos, claro, estamos hablando de otro idioma, se trata del país anglosajón, pionero en sistemas informáticos.

¿Cuál es el problema del imperialismo cultural?
Por imperialismo cultural se entiende, «según Beltrán y Fox […], cuando “la cultura de un país central y dominante se impone unilateralmente sobre los países periféricos que éste domina a expensas de su integridad cultural”. Normalmente, explican los autores, lo anterior es resultado de las influencias económicas y políticas que ejercen esos países desarrollados en los planos más generales de las relaciones entre ellos».

Así, el Imperialismo cultural se entiende como una forma de imposición ideológica desarrollada a través de los medios de comunicación y otras formas de producción cultural a fin de establecer los valores de una sociedad dominante en una determinada sociedad periférica o dependiente. También recibió el nombre de "Gran Capital" y la dominación de los países centrales. Este nombre fue impuesto por una corriente crítica que tuvo un gran auge durante las décadas de 1940 y 1970 en Europa y América Latina.

Lo que llama la atención a la hora de tratar este tema en muchos centros educativos de España, es que siempre sale a relucir los llamados “países del tercer mundo”, se está seguro de que éstos son los más influidos por el monopolio cultural de los países ricos, pero, ¿Es eso cierto?, quizá en parte, aunque, ¿por qué España no se pone la chaqueta?, ¿es que no la quiere, no lo reconoce?, ¿o simplemente no quiere aceptarlo? ¿Su postura es la del dominador y no la del dominado? Veamos algunos ejemplos al respecto, para empezar, vayamos a la programación de todos los canales de televisión digital abierta que existen en España a nivel nacional; éstos canales recurren, sin excepción, a algún (os) programa (s) norteamericano (s). Series dramáticas, policíacas y de ficción, películas y documentales con toda la carga cultural americana. En televisión española se emiten desde hace décadas, series, películas y telenovelas, no sólo yanquis, sino latinoamericanas.

Imperialismo en televisión
En televisión digital privada, existen canales de contenidos exclusivamente yanquis, cine con 90% de películas hollywoodenses traducidas al castellano, a eso sumamos los canales especializados de contenido en idioma inglés. El canal MTV emite en digital abierto, su contenido, en casi un 80%, está dedicado a programas norteamericanos del formato conocido como reality show, en ese canal sólo existe un reality español llamado: “Ahora o nunca, lo que debes hacer antes de los 30”. Algunas series de televisión española son una mala imitación de series norteamericanas, el cine francés es quien más intenta imitar al gigante norteamericano, pero, continuando con España, las últimas ediciones del festival musical Rock in Río, llevado a cabo en Madrid durante el verano, quienes abarrotaron las localidades fueron la británica Amy Winehouse; la colombiana Shakira y las norteamericanas Beyoncé y Myli Syrus, la famosa Hana Montana a la que todos los niños adoran, gracias a su programa de televisión.

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Imperialismo cultural en España 2a Parte

Teorías y realidades
La teoría de que los países desarrollados son los que llevan la batuta a la hora de influir con sus contenidos la cultura de otros pueblos, en el caso español no es del todo cierto. Actualmente el mayor productor de programas en Español en el mundo, no es España, sino la empresa mexicana Televisa, “el consorcio de medios de comunicación de habla hispana más importante del mundo. Productora de material visual, musical, teatral y de Internet a través de sus distintas filiales”; según lo define la revista Mundo Empresarial, el consorcio exporta el 80% de su programación no sólo a América Latina, sino al resto del mundo, existen programas que se han traducido a más de 40 idiomas y sus producciones varían desde programas humorísticos, series, telediarios y telenovelas. Esta empresa es además, de acuerdo con Emilio Azcárraga Jean, actual presidente del consorcio, “poseedora del 40% de las acciones del canal español La sexta, administra el 50% de las emisiones radiofónicas en español e inglés junto con el grupo español Prisa (de los 40 principales) en los países donde tienen presencia; es la principal accionaria de empresas televisivas en diferentes países de América Latina y España”.
Esto en cuanto a la televisión, el panorama musical también nos arroja muchos elementos:

La música yanqui
La música de estaciones de radio en FM representan la mayor audiencia en la radio española, exponen el mismo tipo de música, la variación de melodías entre una y otra es prácticamente inexistente; así “Europa FM”, “Los 40 principales”, “Cadena 100”, entre otras; del total de canciones que emiten, hay un alto porcentaje de música en inglés, muchos chicos ni siquiera conocen la letra de la canción que escuchan, pero, “Me gusta el ritmo que lleva”, dice Daniel, un chico estudiante de bachillerato, quien escucha un rap del norteamericano Eminem; “Es que mola, aunque no sepa de qué va”, dice otro chico; “Bueno, es que Lady Gaga está de moda”, dice esta otra joven universitaria, y así, muchos ejemplos más pueden ser mostrados en el ambiente juvenil, si fuésemos con los niños, Hana Montana sale ganando. Si observamos la moda del rap y el hip hop, basta con darnos un paseo por la plaza de oriente o por el parque del retiro, lograríamos ver a chicos y chicas cantando y bailando hip hop, además de usar vestimentas que pegarían más en el ambiente urbano de Nueva York que en pleno centro de Madrid, y no exagero, de verdad esto es más frecuente cada día.

Y ¿qué tal el cine?
El fenómeno se repite, en la cartelera de esta semana (11 al 17 de febrero, 2011), de los últimos treinta estrenos, quince son norteamericanos; tres co-producciones EE. UU. – China, EE. UU. – Autralia , EE. UU. – Gran Bretaña; tres son franceses; dos son co-producciones Francia – España; otras Francia–México y México–España; de las restantes dos son españolas, una británica, otra china y la última turca.
Viendo que la mitad de las producciones fílmicas que se exhiben en los cines españoles son de fabricación norteamericana, eso sin tomar en cuenta las co-producciones, parece claro el por qué el cine español ha bajado su nivel de taquilla el último año en un 34% menos; de acuerdo con el informe de televisión española, se trata de casi siete millones menos de entradas. Se dice que el fenómeno se debe principalmente a que el público prefiere las producciones norteamericanas, algunos lo atribuyen a la crisis y, otros dicen que puede deberse a los hábitos de consumo generados por internet. Las películas que se llevan a cabo en España están dotadas de una subvención de 90 millones de euros, de los cuales, el último año sólo se recuperaron 70. ¿Podemos continuar diciendo que no existe imperialismo cultural en la nación española?

El sabor de la comida
Es bien sabido que el imperialismo cultural viene a través de los medios de comunicación, respaldado por una idea económica de tintes globalizantes; esto se ve reflejado también en la alimentación, otro ejemplo ¿sabe el lector cuál es una de las principales preocupaciones de los nutriólogos españoles actualmente? La pérdida de la dieta mediterránea, tan sana y nutritiva. La llamada “comida chatarra” se ha vuelto parte del consumismo español, ¿en qué calle o centro comercial concurrido no existe un Mc Donals o un Burguer King? Los restaurantes Kentuky fried chiken, Foster’s Hollywood, Subway, T.G.I. Fridays, Pizza hot; entre muchos otros, nos parecen ya familiares, el llamado fast food (comida rápida), ha venido para quedarse.

El spanglish

Continuando con los anglicismos, los españoles, tan renuentes a las palabras extranjeras, hemos adoptado un uso nuevo de ellas. Dichas palabras se han asentado y castellanizado en nuestro territorio, lo cual, más que perder su significado, ha venido a enriquecer la lengua por un lado, pero también ha venido a crear más problemas a la hora de escribir y relacionar el idioma del cual provienen, por ejemplo, la palabra aparcar viene del inglés parking, significaría estacionar; chequear, es decir, revisar, verificar, viene del inglés, cheking; shoping, por ejemplo, cuando se trata de ir de compras. Aunque la influencia francesa también existe y es todavía más antigua que la inglesa, palabras como garage, la cual se ha castellanizado por garaje; restorant, por restaurante, champagne por champaña; menu, por menú, colocándole tílde; boutique, sin embargo, no ha perdido su grafía, y su pronunciación es casi igual.

Una teoría defendida por autores como Armand Mattelart o Ariel Dorfman, trataba de establecer una relación entre los esquemas de dominación económica globales, con el consumo de bienes culturales (principalmente productos de comunicación como programas de televisión, películas, obras literarias, etc. producidas en los países dominantes). A este respecto nos faltaría hablar de los libros, creo que no somos indiferentes ante los fenómenos literarios que han generado ganancias millonarias, títulos como Harry Poter, de J. K. Rowling; El señor de los anillos (The Lord of the Rings), de J. R. R. Tolkien; Crónicas de Narnia (The Chronicles of Narnia), de C. S. Lewis; –los dos primeros británicos, el segundo, anglo-irlandés–, no nos dejan indiferentes.
Se puede pensar que todos los ejemplos proporcionados, están dentro del consumo masivo mundial, ¿pero quién ha dicho que lo que consume la mayoría es lo mejor? La publicidad y la mercadotecnia se han encargado del consumo de las masas. En la industria se fabrica a un volumen increíble, debe consumirse en proporción a esa producción, se trata de una ley establecida por la economía global capitalista, generación de nuevas necesidades para este imperio cultural. La próxima vez que hablemos de la influencia cultural que reciben otros pueblos, veámonos a nosotros mismos y estudiemos qué nos queda por hacer en la sociedad que nos exige aprender el idioma del dominante, por qué, es verdad, el nuevo imperio se encuentra en Norteamérica, si lo dudamos, preguntemos a Zapatero porque le interesa tanto entablar amistad y acuerdos mutuos con la poderosa nación americana, ¿acaso para mantener la identidad cultural de su pueblo?

El autor es licenciado en Ciencias de la comunicación, actualmente se encuentra especializándoseen Periodismo, discurso y comunicación encaminado a nuevas tecnologías.

lunes, 3 de enero de 2011

Cristianos en guerra

Cristianos se enfrentan con la policía en Egipto, el domingo 2 de diciembre, cuando pedían más protección para su fe, después de que un ataque contra una iglesia el 1 de enero causara 21 muertos.
Miembros de la minoría cristiana del país protestaron en El Cairo y en Alejandría. Esta última ciudad fue escenario del atentado, en el que un presunto atacante suicida hizo detonar un artefacto en las afueras de una iglesia durante la misa de medianoche.
Siete personas fueron detenidas para ser interrogadas en relación con el ataque, mientras que otras 10 fueron liberadas, dijo el domingo una fuente de seguridad.

Otra fuente dijo que el interrogatorio se relacionaría con el ataque. La fuente dijo que "un número" de sospechosos fue detenido y la mayoría fue retenida por un breve periodo antes de quedar en libertad.
El supuesto suicida con bomba hirió a 97 personas en la explosión, que llevó a cientos de cristianos en Egipto -de mayoría musulmana- a protestar contra el fracaso de las autoridades por protegerlos.
El Papa Benedicto XVI, líder de la iglesia católica, condenó el ataque como un "gesto vil", el más reciente en una serie de hechos de violencia contra cristianos en Oriente Próximo y África.
Responsables egipcios dijeron que había indicios de que había "elementos extranjeros" detrás de la explosión y que el ataque parecía ser el trabajo de un suicida con bomba.
El domingo, testigos comentaron que había policías adicionales apostados fuera de varias iglesias en El Cairo y Alejandría, evitando que los coches aparcaran cerca de los edificios.
Un grupo iraquí vinculado a Al Qaeda amenazó a la Iglesia en Egipto con ataques en noviembre y un comunicado en un sitio electrónico islamista, publicado unas dos semanas antes de la explosión en Alejandría, llamaba a los musulmanes a atacar las iglesias coptas en Egipto y otros lugares.
Una fuente de seguridad dijo que siete personas fueron detenidas y que otras 10 fueron liberadas tras ser interrogadas.
"Hay personas siendo retenidas e investigadas. Esto es parte de las investigaciones para revelar las misteriosas circunstancias del incidente y reunir información", dijo la segunda fuente, quien declinó especificar cuántos eran retenidos.
El presidente egipcio, Hosni Mubarak, prometió rastrear a los culpables y llamó a la unidad nacional diciendo que el ataque estaba dirigido a todos los egipcios, no sólo a los cristianos.

En la catedral de San Marco, la base en El Cairo del papa ortodoxo Shenouda, varios centenares de jóvenes cristianos se enfrentaron con la policía cuando intentaban salir de la iglesia y tomar las calles en demanda de protección.
Un responsable de la iglesia se acercó a la multitud para tratar de calmar los ánimos, pero no tuvo éxito.
Los manifestantes agredieron a los responsables que visitaron el complejo de la catedral para ofrecer condolencias. ¿Dónde está usted, ministro del interior, cuando matan a nuestros hermanos ante nuestros ojos?", gritaron.
Algunos arrojaron piedras contra el coche de un ministro, según testigos.

viernes, 10 de diciembre de 2010

sábado, 13 de noviembre de 2010

¿Cómo hacer para que la política proteja y valore la familia? “Si no se acoge al principio, ¿cómo se podrá ser acogedor después?”

Por monseñor Giampaolo Crepaldi*




La familia es el lugar de la vida: donde la vida se genera y donde la vida es acogida. Dado que el hombre no es una cosa, la vida humana no es producida, como se produce en un laboratorio o en una fábrica. La dignidad de la persona humana requiere que la vida sea generada y acogida en la familia, es decir, en un contexto de amor y de dedicación recíproca, de responsabilidad y de compromiso educativo. El hijo tiene derecho a la familia, mientras que la familia no tiene derecho al hijo. El hijo tiene derecho a ser concebido de forma humana, es decir, como expresión del amor entre su padre y su madre, de un amor desinteresado y por tanto abierto a la vida. Tiene derecho a no ser producido en un laboratorio y concebido en una probeta mediante una intervención médica. La vida y la familia, por tanto, se llaman mutuamente. No hay verdadero amor entre los cónyuges si no está abierto responsablemente a la vida, porque en este caso la instrumentalización recíproca, más o menos consciente, se haría sentir. La vida, por otro lado, no sería dignamente acogida y honrada si no se recibiese en una familia, donde el recién llegado se sienta acogido, protegido, y de donde puede recibir la educación necesaria para la vida.

La familia es la célula de la sociedad, se dice a menudo. Con esta expresión se pretende decir habitualmente que la familia es ya sociedad en sí, es el primer núcleo de la sociedad y que la sociedad entera nace de la familia. Se puede decir también que en la familia se encierra una energía relacional que después se deriva a toda la sociedad. No es la sociedad, o peor aún, el Estado, el que funda la relacionalidad humana. Ésta pertenece a la persona, que es relacional por naturaleza, y se vive en primer lugar en la familia. En este sentido, la familia está en el origen de la sociedad, y sin familia no hay siquiera sociedad, sino una suma de individuos. Por esto en el origen debe haber no dos individuos asexuados, sino un hombre y una mujer, o sea, una pareja. Dos individuos asexuados o del mismo sexo no forman una pareja, sino sólo dos individuos. El hombre y la mujer constituyen la pareja de la que nace la sociedad ante todo por su complementariedad: se completan mutuamente. En segundo lugar, por su apertura recíproca en su complementariedad: tienden a la unión, a ser “dos en una sola carne”, a ser una sola realidad. En tercer lugar, porque su apertura recíproca significa apertura a la vida: son capaces de engendrar una nueva vida de forma humana, son fuente de humanidad, pueden continuar la comunidad humana en el futuro. Esto comporta tener presente el aspecto social y político de la sexualidad, que hoy por desgracia es individalizada y entendida de modo funcional y no expresivo de la naturaleza de la persona. Si la sexualidad se separa de la procreación, ésta se convierte en un hecho técnico, que puede ser llevado a cabo por dos individuos asexuados, en el sentido de que no interesa su sexo. Pero una sexualidad individualizada y reducida a técnica ya no es una sexualidad plenamente humana. Le falta el carácter de apertura recíproca en la complementariedad y de la uni-dualidad. En el origen de la sociedad no están por tanto dos individuos, sino una pareja de un hombre y de una mujer, abiertos a la acogida recíproca en la complementariedad sexual, y abiertos a la vida.

No hemos reflexionado suficientemente sobre los efectos negativos de la individualización de la sexualidad, que es en cambio el hecho humano originario de la propia sociedad. Por esto la sociedad no puede renunciar a nacer de una familia, significaría comprenderse no como un todo relacional, sino como un conjunto de individuos aislados y como máximo aproximados. Si en el origen hay dos individuos asexuados, entonces también todos los demás vínculos sociales serán individuales. Si en cambio hay una relacionalidad complementaria desde el origen, existe la posibilidad de que también la sociedad pueda fundarse sobre vínculos de pertenencia y reciprocidad con carácter orgánico. El comienzo es siempre decisivo. Se ve con la vida. Si no se acoge en ese momento ¿cómo se podrá ser acogedor después? Eso se ve para la familia: si no hay reciprocidad complementaria al principio, ¿cómo podrá haberla después? Las personas no se suman ni se amontonan; se relacionan.

Vemos así los efectos muy negativos, incluso para la propia sociedad, de la separación entre procreación y sexualidad mediante la inseminación artificial. La FIVET, es decir, la concepción en probeta, representa una herida incurable a la naturaleza humana y a la familia. A la naturaleza porque transforma al hijo en un producto, insinuando la idea de que la vida pueda ser una producción humana. A la sociedad, porque la nueva vida presupone solo una capacidad técnica y no un contexto de amor de pareja. De hecho la concepción in vitro puede suceder también mediante “donantes” de espermatozoides o de ovocitos externos a la pareja; puede ser satisfecho el deseo de tener un hijo por parte de dos mujeres o de dos hombres; se puede implantar el embrión en el útero de una tercera mujer que puede hacerlo por dinero, haciendo de madre subrogatoria. La familia natural es así deconstruida y reconstruida artificialmente de muchas formas, siguiendo los deseos de cada individuo. La maternidad y la paternidad se multiplican: está la genética, la biológica y la social... desde el punto de vista técnico, hoy un niño puede tener hasta seis padres. De la misma forma, también la filiación se multiplica y asume muchas facetas. Los derechos del niño a una familia compuesta por un hombre y una mujer unidos por un pacto duradero de amor recíproco son negados, con innumerables consecuencias negativas en el plano psicológico y de la maduración personal y con nuevas formas de malestar y de inadaptación, con ingentes costes para la comunidad. Por todos estos motivos, la política no puede resignarse a hacer de notario imparcial de estos deseos de frontera animados por un espíritu individualista e incapaces de asumir responsabilidades en cuanto que destruyen la dignidad de la persona, de la mujer, del hijo concepbido, de la sexualidad y de la propia sociedad.

He insistido en los aspectos sociales de la sexualidad y de la procreación porque considero indispensable que la política vuelva a apropiarse de esos ámbitos, no en el sentido de intervenir en la responsabilidad personal y de pareja, como sucede por ejemplo en los países que imponen con la fuerza la planificación familiar y la política del hijo único. El poder político no puede intervenir en las cuestiones relativas a la sexualidad y a la procreación sin lesionar la libertad responsable originaria de la pareja. Esto, con todo, no significa que la sexualidad y la procreación deban perder su relevancia también pública, y sean relegadas a las decisiones individuales, incluso como decisiones lúdicas.

Se trata de decisiones de graves consecuencias sociales. Por lo demás, los hijos no son una propiedad privada. Sea porque son personas y las personas no son de nadie, o porque los hijos representan un recurso para toda la humanidad. Si son bien educados, instruidos, formados en un ejercicio maduro de las virtudes personales y sociales, representan un “bien común”. Cuando en cambio crecen mal, sufren violencia o malos tratos, no adquieren ni una instrucción adecuada ni una verdadera capacidad laboral, cuando viven en las áreas del malestar y de la marginación, producen disfunciones y costes para toda la sociedad. Por todos estos motivos, la procreación no es un hecho privado, aunque nadie pueda sobreponerse a la responsabilidad de la pareja. El proprio hecho de que quien engendra es una pareja, en el sentido tantas veces expresado de esta palabra, confirma que no se trata de un hecho privado sino originariamente social.

ROMA, viernes 12 de noviembre de 2010.

*Monseñor Giampaolo Crepaldi es arzobispo de Trieste y Presidente del Observatorio Internacional “Cardenal Van Thuân” sobre la doctrina social de la Iglesia.

Traducción del italiano por Inma Álvarez